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Chile pone fin a la Pubertad Julio 26, 2007

Posted by noelfontanes in Opinión, Politica.
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La aberrante ley impuesta por la clase política y la justicia de Chile, que considera a los niños de 14 años con las mismas responsabilidades que los adultos, ha puesto legalmente fin a la etapa de formación de todo ser humano conocida como adolescencia. De poco han servido los tratados internacionales suscritos por el país para salvaguardar los derechos de niños y jóvenes. Es increíble que personas directamente responsables de la situación moral de nuestra sociedad, pretendan que a través del castigo lograremos superar el estado de inseguridad que hemos alcanzado.

Pero para los legisladores y jueces chilenos el ser humano es intrínsicamente malo, nace en el delito. Sólo se salvan los hijos de las familias bien constituidas que suponen están alejados de todo rencor y desconocen la premeditación o alevosía en sus actos, el resto puede podrirse en las cárceles. Frente al problema de hacinamiento y precariedad de las inmundas cárceles chilenas, incapaces de seguir albergando a una población de reos cada vez mayor y que ya es una de las más altas del mundo, Fernando Villegas opinó en el programa Tolerancia Cero (léase “Intolerancia”) que estas cárceles “son buenas porque no deben ser mejores que las viviendas de los condenados”.

Es lamentable que la Iglesia y las iglesias no hayan tomado un papel más decidido para evitar esta infamia inútil. Tampoco los decanos de las Universidades, o los sociólogos tuvieron nada que decir. Es una vergüenza.

Sólo nos resta esperar lo que sucederá cuando los delincuentes comiencen a utilizar a los niños para cometer sus delitos, ya los niños de 7 años comienzan a ser expulsados de los colegios por su mala conductas, y los directores recurren a carabineros para sacarlos del establecimiento “educacional”.

Los jóvenes marginales han encontrado su lugar en la violencia, que es el único camino que les deja esta sociedad excluyente. Para ellos no hay educación ni esperanza. Los modelos de vida y los valores son los que les trasmiten los medios de comunicación, especialmente la televisión que exhiben los delicados y sofisticados estilos de vida de nuestros afortunados, que los jóvenes suponen los alcanzan los políticos deshonestos que roban en la mayor impunidad, como lo demuestran los grandes desfalcos del Transantiago, Ferrocarriles, Chiledeportes, la pavimentación de la Alameda, la construcción de puentes, pero sobre todo el engaño en la construcción de viviendas sociales que les afectan directamente.

Por otra parte, son los jueces los que ponen el ejemplo liberando a los hijos de papas que atropellan y matan con sus bólidos y ni siquiera les quitan el carnet de conducir, o le rompen la cabeza a sus contrarios utilizando un bate de béisbol, al más depurado estilo de Al Capone. Los jueces no ven en estos asesinatos premeditación o alevosía, sólo errores propios de la juventud. También los directores de la policía ayudan a crear este clima de impunidad, al condenar a su propia gente cuando detienen a algún hijo de político con un paquete de coca. Estos actos son expuestos por los medios de comunicación como complots políticos. Así, confrontados a esta exhibición de valores, los adolescentes marginales piensan como Sebastián Piñera: “Por qué a ellos y no a mí”.
La incapacidad de la derecha de sacudirse los estigmas del pasado y continuar actuando como testaferros de la oligarquía, y la ninguna voluntad de la Concertación para cambiar el sistema económico y político, comienza a generar un espiral de frustración y desengaño que culminará de mala manera. No son con cárceles como se puede evitar el inminente estallido social, sino con educación y mayores posibilidades para los más débiles. Es inconcebible que los “padres de la Patria” estén abogando en las Cámaras por la reducción de los impuestos. Es un delito que la clase política, Gobierno y oposición incluida, no sepan que hacer con el dinero que acumulan día a día. Que vayan a pedir hora a algún hospital y podrán darse cuenta de la situación en que viven los pobres.

El grupo de políticos, tecnócratas y periodistas que impiden que se invierta en construir más hospitales y se cree una verdadera política de educación son directamente responsables de la situación actual y la anarquía que estallará en el país en el futuro próximo.

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